2 de febrero de 2013

Lobos, los antiguos pastores y los actuales ganaderos

El Lobo (Canis lupus) es el predador más importante de grandes mamíferos del Hemisferio Norte, especialmente de medianos y grandes ungulados, entre ellos principalmente corzos (Capreolus capreolus) y juveniles de ciervo (Cervus elaphus) y jabalí (Sus scrofa). En los Picos de Europa ha estado siempre presente, excepto en un pequeño periodo de tiempo de unos 30 años entre la década de los 60 y el año 1986. La presencia del lobo modeló el manejo del ganado que hacían los pastores hasta la década de los 60 del pasado siglo, momento en el que se dio por exterminado al lobo, sin pensar en que podría regresar, como así fue. La vida de los pastores giraba todo el año alrededor del cuidado de su ganado. Su protección frente a los posibles ataques del lobo modeló muchos de sus usos y costumbres. En la actualidad, la vida pastoril tradicional prácticamente ha desaparecido de los Picos de Europa y del resto de la Cordillera Cantábrica. El indudable valor etnográfico de la vida pastoril tradicional ha dejado de estar en el medio rural para estar en las bibliotecas y en los archivos.
El biólogo del Parque Nacional de los Picos de Europa Borja Palacios Alberti, junto al también biólogo Luis Llaneza, editaron en el año 1997 el libro "Primer seminario sobre el Lobo en los Picos de Europa", donde se incluyeron la mayoría de las ponencias que tuvieron lugar en León los días 14 y 15 de marzo de 1996. En el año 2004 dos vecinos de Cangas de Onís denunciaron ante la fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Asturias a Borja Palacios por estrangular y golpear hasta la muerte a siete cachorros de lobo sin autorización administrativa. Luis Llaneza dirige el "Seguimiento de las poblaciones de cánidos en el Parque Nacional de los Picos de Europa", que incluye el estudio de lobos radiomarcados, financiado junto a otros dos proyectos similares con casi 300.000 euros. El 2 de agosto de 2012 el gobierno del Principado de Asturias publicó la Resolución Administrativa que ordenaba matar 6 lobos en el Parque Nacional. En los últimos meses han sido abatidos dos lobos seguidos mediante collar GPS-GSM. Tras colocarle uno de estos collares a un cachorro macho el 29 de octubre de 2011, fue abatido el 21 de agosto de 2012 en la zona de Cabrales-Tresviso, dentro del Parque Nacional de los Picos de Europa. Lo mismo hicieron con una hembra a la que se le colocó un collar siendo cachorro el 10 de octubre de 2012 en Pontón-Pandetrave, Valdeón (León), donde fue abatida el 7 de enero de 2013. El asunto está en los tribunales de justicia tras la denuncia colectiva de varias asociaciones conservacionistas. Estos ejemplos pueden dar una pista de lo problemática que está siendo la gestión del lobo en el Parque Nacional de los Picos de Europa.
Luis Llaneza y otros autores también han estudiado la alimentación del lobo en los Picos de Europa y han encontrado que los ungulados silvestres (jabalí, rebeco, corzo y ciervo) supusieron el 64,8% de la biomasa consumida, mientras que el ganado sólo el 34,9%. Además, en un estudio con lobos radiomarcados en Castilla y León se ha demostrado que la mayoría del ganado que consumen los lobos lo hacen en forma de carroña. Desde la década de los 60 del pasado siglo, no solo el lobo recuperó sus territorios en los Picos de Europa, sino también sus presas principales: el jabalí (Sus scrofa), el corzo (Capreolus capreolus) y el ciervo (Cervus elaphus), que aumentaron espectacularmente sus poblaciones prácticamente desde cero. Sin la intervención de los cazadores y de prácticamente su único predador natural, el lobo, estos ungulados silvestres provocan graves daños a los ecosistemas y a las economías de la población rural. Los jabalíes con sus entradas para comer en maizales y otros cultivos, y con sus hozaduras en prados y pastizales. Los corzos y los ciervos con sus escodaduras y ramoneos en árboles frutales y de plantaciones forestales, muchas veces afectando a la guía terminal. En la Cordillera Cantábrica el perjuicio económico provocado por cualquiera de estos animales es tan importante o mayor que el producido por los lobos, aunque no sea noticia en los medios de comunicación y los afectados no sean tan vehementes en sus reclamaciones. Y es que el problema del lobo no es sólo de índole económica y hunde sus raíces en la psicología y en lo irracional.
Desde hace varios siglos hasta la década de los 60 del pasado siglo los pastores de los Picos de Europa practicaron una trashumancia por la que durante el invierno el ganado pastaba en propiedades particulares en el fondo de los valles, junto a las invernales, mientras que desde abril hasta noviembre lo hacía en los puertos de montaña, de propiedad comunal, bajo la regulación de las Ordenanzas de Pastos, donde tradicionalmente los pastores se instalaban en majadas constituidas por cabañas construidas al abrigo de las peñas. El pastor manejaba diariamente su ganado y lo recogía al atardecer para ordeñarlo. Durante la noche recogía el ganado en la "cuerre" (un cierre hecho con piedras), donde permanecía custodiado por perros junto a la cabaña donde dormía el pastor. Al amanecer, soltaba el ganado y luego se dedicaba a la elaboración del queso. Tras la bajada del ganado desde los pastos de altura a los de fondo de valle, se vendían los quesos elaborados en las majadas y parte del ganado, principalmente las crías del año. En la fotografía, una vaca tudanca en el Puerto de San Glorio, municipio de Camaleño (Cantabria), tomada el 2 de agosto de 2012.
Desde la década de los 60 hasta la actualidad el manejo del ganado ha cambiado radicalmente. Ahora el ganadero apenas dedica tiempo al cuidado de su ganado mientras permanece en los pastos de montaña: no lo ordeña, no lo recoge al atardecer y no duerme en las majadas. Simplemente, sube en todoterreno de vez en cuando para localizar el rebaño, sin ni siquiera detectar la totalidad de los animales muertos, extraviados, accidentados o enfermos. El ganado acaba concentrándose en las vegas accesibles a los vehículos de los ganaderos, donde provocan un sobrepastoreo dañino. La pérdida de ingresos por la venta de quesos y la disminución de la productividad del ganado por su cuidado deficiente se compensa con el dinero cobrado mediante subvenciones. Este semiabandono del ganado a su suerte le hace muy vulnerable al lobo. En algunas comarcas de Castilla y León donde ha pervivido el manejo antiguo del ganado por parte del pastor, las pérdidas económicas debidas al lobo son del orden de un 10% del sufrido en las zonas donde el ganado pasta en situación de semiabandono. En la fotografía, del 27 de agosto de 2011, una vaca asturiana de montaña o casina en el Collado de Pandébano, municipio de Cabrales (Asturias).
De un estudio reciente de Jorge Echegaray y Carles Vilà, publicado en el año 2009 en la revista Animal Conservation con el título de "Noninvasive monitoring of wolves at the edge of their distribution and the cost of their conservation" resulta que tras analizar el DNA de 126 excrementos identificados en un principio como de lobo, recogidos en el País Vasco, 53 fueron de perro. Mientras que el 73% de las presas de los lobos eran animales salvajes y solo un 3% eran ovejas, en el caso de los perros el 54% eran animales domésticos, lo que sugiere que perros incontrolados pueden ser responsables de una buena parte de los ataques al ganado atribuidos al lobo. Los perros y no solo los de los excursionistas, al contrario de lo que dicen los ganaderos, sin duda, provocan muchas muertes entre el ganado. En la fotografía, oveja muerta tras el ataque de un perro.

7 comentarios:

  1. Buen análisis de la situación, muy ajustado a la realidad.

    ResponderEliminar
  2. Un buen amigo me ha escrito lo siguiente, repleto de ideas que comparto:

    "Estimado amigo:

    Leo con interés todos tus correos, que normalmente son muy interesantes. Este último que se refiere al lobo me ha impulsado a mandarte una respuesta, sin ánimo de polemizar o de defender a los ganaderos de Asturias, solo de dar otro punto de vista para la reflexión.

    En primer lugar quiero recalcar que la sociedad evoluciona, todos evolucionamos. Y los logros laborales y sociales deben de ser para todos, también para los ganaderos. Nuestros bisabuelos trabajaban un porrón de horas al día, un montón de días al año por un plato de lentejas, nosotros queremos ocho horas al día, cinco días a la semana, nuestro mes de vacaciones, nuestros permisos médicos, días de antigüedad, bajas, etc, pero exigimos que el ganadero en vez de dormir en su casa con su mujer, pernocte con 400 ovejas y 5 mastines en el monte, lloviendo a 5 grados. Al que defienda esos valores tradicionales le recomiendo sacarse una muela sin anestesia como hacían nuestros abuelos, a ver qué piensa del progreso.

    Eso es una opinión personal, y como tal es discutible. Lo que nunca son discutibles son los números, son datos fríos y sin sentimientos. Solo voy a dar dos:

    La población de lobos de España se ha multiplicado por cuatro en los últimos 35 años.
    La población de ganaderos de España se ha dividido por cinco en los últimos 35 años.

    Antes de despedirme decir que soy un enamorado del lobo en particular y de la biodiversidad en general, y no creo que en la península Ibérica ningún ganadero esté poniendo en peligro ninguna especie, todo lo contrario, están contribuyendo a mantener unos ecosistemas, que a pesar de ser antropogénicos, llevan miles de años instalados en esta parte de Europa, y a los cuales se ha adaptado una parte importante de nuestra fauna.

    El mayor problema medioambiental actual de la peninsula Ibérica y sobre todo de Euskal-Herria, no es ni la ganaderia, ni la caza, ni la contaminación, ni los incendios, ni la sobreexplotación. El verdadero problema es la ocupación del medio.

    Gracias por la atención prestada Juanma"

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Parece mentira que alguien que se dedica como profesión a la conservación de la naturaleza pueda contradecirse de tal manera.
      En Euskal herria hay una cabaña de 90000 cabezas de ganado y ,tirando por lo alto, habían diez lobos?? Y estaban todos en la misma zona,en el valle de Karranza. Y por la presión de los ganaderos los mataron a todos.
      La desproporción con la que se manejan datos para poder simplemente tener la escusa de protestar a las administraciones es simplemente vergonzosa.
      Ganaderos responsables y trabajadores es lo que hace falta.
      El monte nunca ha necesitado ni a cazadores ni ganaderos para mantenerse. Que digas eso hace que pierda toda credibilidad.

      Eliminar
  3. Nadie dice a los ganaderos que vivan como hace siglos, pero tienen que atender a su negocio, y eso significa tomar las medidas suficientes para proteger su ganado. El resto de oficios no han mejorado sus condiciones laborales a costa del abandono de sus negocios.

    Efrén.

    ResponderEliminar
  4. Evidentemente la sociedad evoluciona, como lo debe de hacer la ganadería. Por eso hoy se disponen de técnicas y medidas de protección que los pastores y ganaderos no disponían, como por ejemplo pastores eléctricos y vallados móviles.

    Estimándose la cabaña ganadera en Picos en unos 18000 ejemplares, me niego a creer que no generen suficientes ingresos para que se pueda contratar pastores que vigilen al ganado por las noches, tal y como se hace en la zona del Pirineo Catalán. Hablamos de casi 6 millones de parados actualmente, gente a la que contratar no es el problema.

    Y ya la afirmación de que la población de lobos se ha multiplicado por 4 en España no solo es erronea, sino confusa. Si se compara con la población que había en los años 60 posiblemente sea cierta, pero si se compara con la población que había a finales del siglo XIX, posiblemente tengamos que dividirla.

    Es curioso que los ganaderos de la zona de la Sierra de la Culebra mantengan el uso tradicional del pastoreo, sin apenas bajas por ataques de lobos, siendo la Culebra donde más población de lobos hay en la península, y en zonas como Asturias y Ávila tengan tantos problemas con los cánidos.

    Seamos responsables, al igual que yo no me dejo mi comercio por las noches abierto, con la caja registradora llena de dinero para que no me roben, hacer lo mismo con vuestra actividad, y si no queréis hacerlo, no quejaros luego

    ResponderEliminar
  5. Tu amigo habla de datos que no sé de dónde se sacó...
    La sociedad evoluciona, como él bien dice... aunque habría que discutirlo muchísimo. Pero en lo que podemos entender por sociedad más evolucionada entra la necesidad indiscutible de mantener una sana BIODIVERSIDAD aunque sólo fuese desde un punto de vista egoísta humano. Y en ella entran especies tan importantes como el LOBO.
    Ahora la gente, la gente de ciudad, trabaja muchas más horas habitualmente que un ganadero en el campo, tantas como los bisabuelos de tu amigo. También quieren 8 horas al día pero trabajan 10 o 12, explotados y no libres como el ganadero. No ven la luz del día ni sienten la brisa en la cara, como el ganadero. También quieren 5 días a la semana porque trabajan 6 o también 7. Eso del mes de vacaciones es para unos pocos elegidos. Lo de los permisos médicos también. Yo soy autónomo y trabajo todos los días, a todas horas, nunca sé cómo me irá al mes que viene, no me puedo permitir permisos médicos, no he conocido días de antigüedad, ni bajas ni nada de eso. Pero hay algo que diferencia al ganadero: el espantoso lloriqueo victimista. No hay colectivo más llorón que el ganadero. ¿Por qué no se dedican a otra cosa? ¿Por qué no se van a la ciudad si piensan que allí se goza de privilegios que ellos no tienen? Que borren de su vocabulario la palabra SUBVENCIÓN, y la palabra INDEMNIZACIÓN y empiecen una nueva vida haciendo eso que tanto ansían. Pero lo que no vamos a permitir es que además de tener privilegios, quieran destruír el más importante icono de nuestra biodiversidad. Antes que eso, boicotearemos de forma virulenta sus productos y buscaremos que se dediquen a conducir un taxi o a currar de camareros en un restaurante: ahí se van a enterar.
    Y nadie dice, además, que vivan en el monte con sus ovejas. Tienen infinidad de posibilidades en las que no quieren ni pensar, tienen dinero que se les da para esto entre otras cosas. En cuanto a los datos: es una falacia la multiplicación del lobo por cuatro, entre otras cosas porque eso no hay datos científicos que lo avalen. Y los datos que se manejan en el bar del pueblo no sirven. En todo caso, la población de lobo vivió momentos muy dramáticos que está ahora mismo sufriendo en el aspecto genético. Me alegraría mucho saber que ha podido recuperar siquiera un poquito, siquiera multiplicarse por cuatro... puesto que va a ser imposible que recupere las poblaciones que tenía hasta el s.XVIII o XIX.
    Los ganaderos son menos tanto en el 75% de la España vacía de lobos como en el 25% de la España lobera... No es el lobo su problema, así que no se busquen problemas. Busquen manejar esa situación con los mercados o tendrán que luchar con lo peor: la confianza del gran público y de los consumidores de sus productos.
    En todo caso, es significativo también que en algunas zonas haya menos ganaderos pero más ganado... ¿será por las subvenciones?.
    Por último señalar que los ganaderos contribuyen a mantener ecosistemas silvopastoriles, es decir, humanizados, artificiales, hechos para ellos. Dicho así, también la ciudad conforma un ecosistema. La biodiversidad, los ecosistemas salvajes, no necesitan para nada del ganadero. Miles de años son una milésima de segundo evolutivo. Las especies, filogenéticamente, no están adaptadas a ello. Es un argumento cansino de los ganaderos, pero no tiene validez.

    ResponderEliminar
  6. El mayor problema medioambiental que tiene la cordillera Cantábrica, son los INCENDIOS FORESTALES provocados por ganaderos de extensiva"los mismos que no quieren lobos". Grandes extensiones, valles enteros de Cantabria, Asturias y Galicia, están hechos laderas deterioradas, arrasadas por el fuego con una nula bioddiversidad, solo para que el ganado campe allí a sus anchas. Esto es demostrable, sin ningún problema. Saludos.

    ResponderEliminar